NUJE DI PE’TSIHE MÄ ‘RA YÄ ‘DEBE (NOSOTRAS TENEMOS OTROS DATOS)

Feministas indígenas congregadas en el Consejo Supremo Hñahñu, de las regiones del Valle del Mezquital, Sierra Gorda, Sierra Otomí Tepehua, y migrantes que radican en EUA, encabezadas por Anayeli Mejía Reséndiz, presidenta de la organización, sostuvieron una conferencia virtual con Yndira Sandoval de Nosotras Tenemos Otros Datos (“Nuje Di Pe’tsihe Mä ‘Ra Yä ‘Debe” en Hñahñu) con el fin de realizar una alianza con el movimiento nacional, cabe señalar que en Hidalgo el CSH es el único colectivo que participará, informó la vocera de la agrupación indígena Berenice Pascual.

Dicho movimiento convoca a colectivos de los 32 estados de la República Mexicana, y tiene el fin de presentar informes detallados sobre la problemática social que representa la desigualdad de género, la violencia en todas sus formas contra las mujeres y los feminicidios, y contrastarlos con los datos que el presidente Andrés Manuel López ha presentado en sus mañaneras.

Es decir mostrar la verdad de los números duros, estadísticas, así como casos reales, que nunca mienten, llevarlos a instancias internacionales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), y la Convención Sobre la Eliminación de todas la formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW por sus siglas en ingés) ya que se ha demostrado que en México la narrativa oficial dictada desde Palacio Nacional es hacer caso omiso al gran problema social que representa la violencia de que son victimas las mujeres.

En el caso de Hidalgo, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, de enero a junio del 2020 existen 795 denuncias por lesiones dolosas, mismas que no han sido catalogadas como feminicidos, 15 homicidios dolosos y 16 culposos, estos números sólo es la punta de iceberg, denunciaron las feministas Hñahñus.

A nivel nacional el Consejo Supremo Hñahñu encabeza la lucha por los derechos de la mujeres indígenas que sufren la triple opresión, no sólo son discriminadas por ser mujeres, sino también por ser pobres e indígenas es decir, por no hablar el español o por el color de su piel, sufren de racismo, clasismo y xenofobia.

Por su parte Leslie Torres, feminista Hñahñu que actualmente radica en EUA, es testigo de la situación de la mujer migrante, ellas sufren violaciones, vejaciones, trata de blancas, hasta asesinatos, durante su trayecto en busca del Sueño Américano, además cuando ya están en suelo norteamericano, las mujeres trabajan igual que los hombres, sin embargo reciben menores ingresos.