Pachuca.— Un amplio despliegue policial mantiene bajo resguardo las inmediaciones de la planta cementera de Cruz Azul, luego de que autoridades del Estado de México ejecutaran una diligencia ministerial derivada de una orden judicial para la restitución del inmueble, en medio de un conflicto legal que ha mantenido paralizada la producción durante años.
De acuerdo con información oficial, la resolución fue emitida por un juez mexiquense dentro del litigio que involucra a grupos internos de la cooperativa, lo que derivó en la intervención ministerial para hacer cumplir el mandato judicial. La planta permanece en posesión de una facción vinculada a Billy Álvarez, mientras continúa la disputa legal con Víctor Manuel Velázquez y José Antonio Marín.
La falta de operaciones en el complejo industrial se remonta a casi tres años, tras la suspensión del suministro eléctrico, situación que ha impedido la reactivación de la producción cementera y ha profundizado el conflicto interno de la cooperativa.
Integrantes del grupo cooperativista denunciaron que el ingreso de las autoridades ocurrió de forma abrupta, lo que generó momentos de tensión dentro y fuera de las instalaciones. Señalaron directamente a dirigentes y socios involucrados en el litigio como responsables del escalamiento del conflicto.
Se informó que elementos de la policía estatal se mantienen en apoyo en esta diligencia, brindar seguridad perimetral. 
