Pachuca.- El Tren de Aragua, una de las organizaciones criminales más peligrosas de América Latina, ha comenzado a expandir su influencia en México, lo que incluye una posible presencia en Hidalgo, según alertó Mario Cruz, investigador de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Este grupo, originado en Venezuela, simboliza la trasnacionalización del crimen organizado, al extender sus operaciones hacia países como Colombia, Perú, Chile y ahora México.
¿Qué es el Tren de Aragua?
El Tren de Aragua surgió en los años 2007 como una banda vinculada al control de obras públicas en Venezuela, pero rápidamente evolucionó hacia actividades como extorsión, secuestro, narcotráfico y trata de personas. Su expansión internacional se aceleró con el éxodo masivo de migrantes venezolanos, quienes son reclutados bajo amenaza o engaño para participar en sus actividades ilícitas.
En México, la banda ha establecido su bastión en la Ciudad de México, con presencia documentada en Puebla, el Estado de México y, más recientemente, en Hidalgo. Su modus operandi incluye el reclutamiento de migrantes y la explotación de mujeres para redes de trata.
El mapa delictivo en Hidalgo
El investigador Mario Cruz identificó municipios como Atitalaquia, Tula, Tepeji, Pachuca, Tizayuca y Cuautepec como zonas estratégicas donde el Tren de Aragua podría operar debido a su conectividad y crecimiento urbano. Estas áreas, además, presentan vulnerabilidades que facilitan el asentamiento de grupos delictivos, como rutas de movilidad amplias y poca capacidad de respuesta institucional.
Cruz destacó que las políticas de seguridad reactivas en Hidalgo no están preparadas para enfrentar a un grupo tan sofisticado. Además, señaló que las deportaciones masivas de migrantes previstas para febrero podrían agravar la situación, ya que estas personas son un blanco fácil para ser cooptadas por redes criminales.
La urgencia de un cambio estratégico
El Tren de Aragua representa un reto que exige medidas inmediatas, como el fortalecimiento de las labores de inteligencia y la implementación de estrategias preventivas. “Hidalgo necesita abandonar los métodos tradicionales de seguridad y optar por enfoques que se adapten a la evolución de los grupos delictivos”, advirtió Cruz.
Si las autoridades no actúan con prontitud, el estado podría enfrentar un incremento de delitos como la trata de personas, la extorsión y el narcotráfico, consolidando la presencia de este grupo criminal en la región.
Contexto regional
El avance del Tren de Aragua en Latinoamérica ha sido señalado por expertos como un fenómeno que refleja la globalización del crimen organizado. Su estructura flexible y su capacidad de adaptación a nuevos territorios lo convierten en una amenaza para la estabilidad y la seguridad en los países donde opera.
En este escenario, Hidalgo debe prepararse para enfrentar un tipo de crimen al que nunca antes se había enfrentado, con el fin de proteger a sus comunidades y garantizar la seguridad en sus municipios.
