Flujo migratorio disminuye en “El Samaritano”
El albergue “El Samaritano”, ubicado en Bojay, municipio de Atitalaquia, ha registrado una notable reducción en el número de migrantes que llegan diariamente. Minerva Ibarra, encargada provisional del refugio, señaló que mientras hace un año atendían entre cien y ciento cincuenta personas por día, actualmente la cifra oscila entre dos y treinta.
“Recibimos muy pocos migrantes últimamente. Hay días en los que llegan dos o tres personas, pero también hemos tenido jornadas con más afluencia, aunque muy esporádicas. Sin embargo, lo que más llama la atención es que llegan, descansan un par de horas y se van casi de inmediato”, indicó Ibarra.
Migración y Guardia Nacional intimidan a los migrantes
Una de las razones que explica esta reducción, según los testimonios de los migrantes, es el miedo a los operativos de Migración y Guardia Nacional. “Nos han contado que venían en grupos grandes, pero muchos han sido detenidos en redadas. Dicen que, de un grupo de ochenta, detuvieron a cincuenta, y solo unos pocos lograron escapar”, relató Ibarra.
La presencia de las autoridades en la zona es constante, aunque, según la encargada, no han tenido incidentes de intimidación directa en el albergue. “Nos han visitado con un trato respetuoso, pero sí piden que reportemos si alguien está interesado en regresar a su país. A pesar de esto, no hemos enfrentado presiones para dejar de brindar refugio”.
Políticas migratorias de EE. UU. complican la situación
El endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos ha tenido un impacto significativo. Entre los cambios más recientes está la cancelación de citas para solicitudes de asilo, lo que ha dejado a muchos migrantes sin opciones para regularizar su situación.
“Para ellos, regresar a sus países no es una opción viable. Algunos deben dinero o enfrentan amenazas que los obligaron a huir. Ahora muchos ven a México como una alternativa definitiva, aunque la mayoría busca llegar a ciudades como Monterrey o Tijuana”, explicó Ibarra.
Más familias entre los migrantes
Un cambio que también han notado en el albergue es el perfil de los migrantes. Aunque en meses anteriores predominaban los venezolanos, ahora son mayoría los hondureños, salvadoreños, guatemaltecos y nicaragüenses. Además, han incrementado las familias que viajan juntas.
“Recientemente atendimos a papás, mamás y niños pequeños, generalmente de tres o cuatro familias que se desplazan juntas. Esto representa un desafío, porque requieren atención especial para los menores y espacios adecuados para su descanso”, agregó la encargada.
Un futuro incierto para los migrantes
A pesar de los obstáculos, los migrantes no desisten de su objetivo. Muchos aseguran que llegarán a la frontera norte con la esperanza de que sus familiares en Estados Unidos los ayuden a cruzar. Sin embargo, con las nuevas medidas firmadas por el presidente estadounidense, como el despliegue militar en la frontera, el panorama se torna más complicado.
“El gobierno mexicano tendrá un reto importante para atender a los migrantes que opten por quedarse en el país. En Hidalgo, la mayoría no se queda, pero con el tiempo, la saturación en ciudades como Monterrey o Tijuana podría provocar que algunos comiencen a asentarse aquí”, opinó Ibarra.
Mientras tanto, el albergue “El Samaritano” se prepara para adaptarse a las nuevas circunstancias, garantizando apoyo a quienes buscan un refugio temporal durante su camino.
