Conductores de la ruta Tlahuelilpan-Ixmiquilpan, perteneciente a la empresa LUSA, denunciaron actos de intimidación y agresión física presuntamente perpetrados por un grupo de choque dentro de las instalaciones de la compañía. Los hechos ocurrieron después de que los operadores expresaran su inconformidad respecto al aumento en las cuotas que deben entregar y al alza en el precio del diésel.
De acuerdo con testimonios anónimos, los chóferes decidieron manifestarse debido a las crecientes presiones económicas que enfrentan, las cuales, aseguran, ponen en riesgo su estabilidad laboral y personal. Sin embargo, en lugar de obtener una respuesta conciliadora, afirman haber sido víctimas de actos violentos que buscan silenciar sus demandas legítimas.
“Esto fue un intento claro por callarnos. El grupo de choque estaba dentro de las instalaciones de la empresa, lo cual es irregular porque nadie debería estar ahí sin autorización”, señaló uno de los conductores que prefirió mantener su identidad en el anonimato por temor a represalias.
Los trabajadores exigen que la empresa esclarezca los hechos y garantice condiciones de seguridad, así como un diálogo que permita resolver las inconformidades de manera pacífica. Hasta el momento, no se han emitido declaraciones oficiales por parte de LUSA sobre las denuncias realizadas por los conductores.
La situación ha generado preocupación entre el gremio, que teme que episodios similares puedan repetirse si no se atienden las demandas de manera urgente.
