Pachuca.— La agrupación Transportistas Unidos de Zimapán negó cualquier participación en el bloqueo realizado este miércoles en la capital hidalguense por el Sindicato del Cemento y transportistas del Estado de México.
A través de un comunicado, la organización aclaró que no tiene relación con las protestas y denunció que el sindicato del
cemento ha intentado, sin éxito, obtener el control de los contratos para el traslado de materiales minerales en Zimapán.
Según los transportistas, en noviembre pasado el Sindicato del Cemento utilizó bloqueos y la presencia de hombres armados para presionar a la comunidad y apoderarse de estas concesiones, que por décadas han sido asignadas a transportistas locales y que representan el sustento de cientos de familias. Sin embargo, la población rechazó su presencia debido a sus antecedentes violentos.
“Reiteramos nuestro compromiso con las comunidades y la ciudadanía zimapense, así como con nuestros colaboradores transportistas y el Estado de Hidalgo. No consentimos el uso de nuestro nombre e identidad para fomentar disturbios, cometer arbitrariedades o favorecer intereses particulares”, señala el comunicado.
El gremio transportista enfatizó su postura a favor de la paz social y del respeto a las actividades económicas que garantizan el bienestar de la región.
