Pachuca de Soto, Hidalgo.— Un operativo de revisión realizado al interior del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Pachuca permitió el aseguramiento de decenas de dispositivos de comunicación, drogas y armas hechizas, utilizados presuntamente para la comisión de delitos como extorsión y narcomenudeo desde el interior del penal.
La intervención fue encabezada por la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo (SSPH), con el apoyo de elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Guardia Nacional (GN), como parte de las acciones derivadas de la Estrategia Nacional contra la Extorsión.
Durante la revisión de áreas comunes y estancias, las autoridades localizaron 54 teléfonos celulares y 89 tarjetas SIM, así como 63 dispositivos de almacenamiento USB, 20 adaptadores micro USB y 13 adaptadores micro SD, los cuales habrían sido utilizados para mantener comunicación con el exterior y para el intercambio de información relacionada con actividades ilícitas.
En materia de seguridad interna, el operativo derivó también en el decomiso de 359 puntas hechizas, consideradas armas de alto riesgo por su potencial para generar violencia al interior del centro penitenciario y poner en peligro tanto a custodios como a personas privadas de la libertad.
Asimismo, se aseguraron diversas dosis de presunta marihuana y cristal, además de objetos empleados para su consumo, entre ellos pipas y cigarros electrónicos, lo que confirma la persistencia de prácticas de narcomenudeo dentro del penal.
Las autoridades informaron que los objetos asegurados fueron puestos a disposición de las instancias correspondientes para su análisis e integración de las carpetas de investigación que deriven del operativo. Hasta el momento, no se ha informado sobre personas sancionadas o procesos administrativos contra internos o personal del centro.
De acuerdo con la SSPH, este tipo de revisiones continuarán realizándose de manera aleatoria y coordinada, con el objetivo de reducir la incidencia delictiva que se origina desde los centros penitenciarios, fortalecer el control interno y evitar que las cárceles sean utilizadas como centros de operación criminal.
