Pachuca.- Elementos antimotines confrontaron con gases y golpes a las manifestantes del 8 de marzo, luego de que estas derribaran las vallas que rodeaban el Palacio de Gobierno de Hidalgo.
Las participantes en la marcha partieron de Plaza Juárez y recorrieron diversas calles de la ciudad. Sin embargo, al regresar a la plaza, fueron recibidas por un grupo de granaderos. Tras un enfrentamiento con los agentes de seguridad, las manifestantes lograron romper la barrera y derribar las vallas de protección del recinto gubernamental.
En respuesta, los elementos de seguridad rociaron gases de extintores y utilizaron toletes, lo que dejó a varias mujeres lesionadas.
Ante estos hechos, un grupo de manifestantes acudió a la Comisión de Derechos Humanos para interponer una denuncia por el uso de la fuerza durante la protesta.
