Inicio Nacional Irma murió esperando su medicina: la tragedia que el Estado ignoró

Irma murió esperando su medicina: la tragedia que el Estado ignoró

Santiago de Anaya.– Irma González luchó durante cuatro años contra el cáncer de mama. Vendió terrenos, organizó rifas y kermeses, recibió apoyo de su comunidad, pero no fue suficiente. Su tratamiento se detuvo al no poder poder costear el medicamento que le habría permitido seguir con vida. El Estado, que debía garantizarle atención, la abandonó. En agosto del año pasado, aún contaba su historia; hoy, su voz se apagó.

La tragedia de Irma tiene responsables con nombre y apellido. Desde que descubrió la enfermedad, enfrentó un sistema de salud que la dejó en espera por meses para una cita, sin acceso a medicamentos y sin respuestas claras. Al no poder pagar sus pastillas de 137 mil pesos al mes, el Seguro Social solo le dijo: “Abandonaste tu tratamiento”.

Su muerte no es un caso aislado. En Pedro María Anaya y otras comunidades cercanas a la presa Endhó, y la región de Tula los casos de cáncer aumentaron de manera alarmante. La contaminación del agua y el suelo, con metales pesados y desechos tóxicos, convirtió la zona en un foco de enfermedades. Pero las autoridades no han actuado.

Irma no murió por el cáncer, murió por el abandono del sistema de salud

“La lucha sigue. Eso fue lo último que acordé con Irma”, dice Yury Uribe, de la organización, Movimiento Social por la Tierra . “Si la hubieras visto hace una semana, no habrías pensado que estaba a punto de partir”.

Durante cuatro años, Irma peleó con cada fibra de su ser contra la enfermedad. Se aferró a la vida con una determinación admirable.

“El día que descubrí la masa en mi seno sentí terror”, contó una vez. Apenas un año y medio antes, su abuela había pasado por lo mismo, enfrentó el cáncer con una mastectomía. Irma tuvo que recorrer el mismo camino. Le retiraron el seno, y con él, una parte de su confianza, de su historia, pero jamás de su valentía.

Los estudios, las operaciones, los tratamientos… todo corrió por su cuenta. La espera en el sistema de salud era impensable: para su primera cita en el Seguro Social, tenía que esperar seis meses. Seis meses que ella no tenía.

Crisis ambiental y sanitaria ignorada

El Movimiento Social por la Tierra, encabezado por Francisco Cheuw ha denunciado en reiteradas ocasiones que la contaminación en la región enferma y mata a la gente. A pesar de ello, el Gobierno Federal no ha implementado un programa de salud ambiental para atender a las víctimas.

En septiembre del año pasado, la presa Endhó fue incluida en una declaratoria de restauración ecológica, lo que abría la posibilidad de atención médica y acciones urgentes de saneamiento. Sin embargo, han pasado ocho meses y no se ha hecho nada.

Francisco Cheuw ha advertido que cada día más familias enfrentan diagnósticos devastadores sin apoyo institucional. “Aquí no hablamos de cifras, sino de personas que ven deteriorarse su salud sin acceso a tratamientos. Cada fallecimiento deja una familia rota y una comunidad que se siente indefensa”, ha señalado en reiteradas ocasiones el líder campesino.

El plazo para que el gobierno cumpliera con las medidas de atención venció el 26 de mayo. A pesar de las exigencias de organizaciones y habitantes, las autoridades han optado por ignorar la crisis. En la región, la desesperanza crece al mismo ritmo que las enfermedades.