Un grupo de motociclistas cerró las principales calles de Tula de Allende para protestar contra los altos costos del emplacamiento, que en algunos casos supera el valor de sus vehículos.
Los inconformes señalaron que el gobierno municipal implementó operativos para detener motos sin placas, a pesar de que muchas patrullas tampoco las portan. “Quieren cobrarme 14 mil pesos por la placa y mi moto costó 12 mil”, expresó una manifestante que usa su moto para repartir tortillas.
Tras varias horas de bloqueo, las autoridades acordaron suspender las infracciones por falta de placas hasta enero, cuando entrará en vigor un programa de condonación de multas y recargos. Sin embargo, advirtieron que seguirán sancionando a quienes no porten casco ni licencia vigente.
