Inicio De todo Para el segundo semestre del año, se prevén temperaturas extremas, sequías y...

Para el segundo semestre del año, se prevén temperaturas extremas, sequías y lluvias intensas: Protección Civil

Pachuca.- Durante 2026 y parte del próximo año, en Hidalgo, se espera un escenario climático extremo derivado de los efectos del fenómeno de El Niño, caracterizado por altas temperaturas, periodos de sequía prolongada y lluvias torrenciales, aseguró el subsecretario de Protección Civil y Gestión de Riesgos de Hidalgo, Román Bernal Díaz, 

Al respecto, el funcionario, advirtió que en base a un informe sobre riesgos hidrometeorológicos, este fenómeno provoca un incremento en la temperatura superficial del océano Pacífico ecuatorial y ocurre de manera cíclica cada varios años; sin embargo, en esta ocasión podría presentar una intensidad superior a la registrada anteriormente.

Señaló, que de acuerdo con información del Servicio Meteorológico Nacional, el fenómeno provocará una combinación de calor extremo y déficit de lluvias durante algunos meses, seguido por precipitaciones intensas hacia el segundo semestre del año, por lo que julio y agosto estarán marcados por temperaturas elevadas y condiciones de sequía en distintas regiones del estado; no obstante, a partir de septiembre y octubre se prevé un incremento importante en las lluvias, con potencial de tormentas severas e inundaciones.

Tras referir que, El 2026 podría ubicarse entre los años más calurosos registrados y se prevé que el 2027 incluso supere esos niveles históricos, señaló que también alertó sobre una temporada ciclónica particularmente activa tanto en el océano Pacífico como en el Atlántico, además de que se esperan entre 18 y 21 ciclones tropicales en el Pacífico y de 11 a 15 sistemas en el Atlántico.

Destacó que, algunos de estos fenómenos podrían impactar indirectamente a la entidad mediante lluvias intensas, incremento de escurrimientos, deslaves y crecidas de ríos, por l,o  cual las regiones con mayor vulnerabilidad, son la Sierra y la zona Otomí-Tepehua, donde existe alta probabilidad de deslaves, derrumbes y caída de rocas debido a las características geográficas y la saturación de humedad en el suelo.

(LineaXLinea