Tula.— El gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca Salazar, reconoció que la situación de seguridad en la región de Tula es preocupante, aunque pidió manejar la información con estricto rigor para evitar especulaciones.
Señaló que, si bien existen indicios que apuntan a que las personas ejecutadas recientemente podrían estar vinculadas con actividades delictivas “incluso portaban armas”, cualquier afirmación debe ser sustentada por las autoridades competentes y, en su caso, validada en coordinación con el gobierno federal.
En el mismo contexto, el mandatario reiteró que estos hechos no surgieron de manera repentina, sino que forman parte de un fenómeno delictivo complejo que se ha venido gestando desde hace años en diversos municipios.
Subrayó que su administración mantiene una estrategia de seguridad basada en información verificada y coordinación institucional, evitando juicios apresurados que puedan generar desinformación o alarma social.
Menchaca también abordó los ajustes dentro del gobierno estatal, al señalar que los cambios en la estructura pueden darse en cualquier momento, principalmente ante el interés de algunos funcionarios por participar en procesos electorales. No obstante, fue enfático al afirmar que todas las secretarias y secretarios cuentan con su respaldo, asumiendo él de manera directa la responsabilidad de los nombramientos, a diferencia de prácticas del pasado ligadas a compromisos de grupo.
Finalmente, el gobernador defendió la política de austeridad y orden financiero, al considerar desproporcionadas algunas solicitudes presupuestales de organismos autónomos.
Destacó la homologación salarial, la eliminación de privilegios y el fortalecimiento de reservas financieras, lo que dijo ha permitido mantener estabilidad, atender emergencias y recibir reconocimiento de calificadoras por el manejo responsable de los recursos públicos.
